Jesús no se avergonzó de su Padre, porque Jesús amó a su Padre con todo su corazón, alma, mente, y fuerza. Aunque Jesús sirvió al hombre, Jesús’ la vida no estaba al servicio de…
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Jesús no se avergonzó de su Padre, porque Jesús amó a su Padre con todo su corazón, alma, mente, y fuerza. Aunque Jesús sirvió al hombre, Jesús’ la vida no estaba al servicio de…